busco en mi corazón de fruta
una imagen de vos,
mas bien sentida
como si el olor del sol
por las mañanas
fuera tu piel,
asi recuerdo, tu recuerdo
cayendo en mi
desde el arbol,
como una hoja
vencida por el tiempo
bailando su caida
desde una rama al suelo
y desde el suelo al viento
entonces me quedé sentado
mirando el horizonte
oliendo tu piel en mi memoria
y el perfume de durazno
que sale de tu corazón.
lloré entonces mientras
el sol caia sobre el borde
del mundo,
te extrañé desde las tripas
nuevamente mi amor.
dejé de ser yo,
mi alma acurrucada,
como un gatito enroscado,
duerme una siesta
mientras veo las noches
vencer con tranquilidad los dias
y en mi memoria,
el sutil aceite de tu piel
cayendo en mi piel
perfumado sexo
de nosotros alguna vez,
visto en mi memoria
mientras el sol
se acuesta a dormir
una siesta.